El cerdo siempre ha formado parte
de la cultura de nuestro país. Pero, de entre
todos los productos que se elaboran a partir de él,
el jamón ibérico, es probablemente el
más apreciado, tanto por sus grandes valores
nutricionales como gastronómicos.
Según los últimos estudios realizados
en el campo de la nutrición y dietética
por entendidos en gastronomía dicen del jamón
ibérico que es uno de los productos más
exquisitos y nutritivos, ya que es rico en proteínas,
esenciales para mantener en buen estado el organismo.
Asimismo, aporta vitamina B1 y B6, muy beneficiosas
para el sistema nervioso y el buen funcionamiento
del cerebro.
El jamón ibérico también es rico
en grasas y minerales como el cobre, esencial para
los huesos y cartílagos, hierro y fósforo.
Por si fuera poco, es muy útil en las dietas
de adelgazamiento, pues cada 100 gr. apenas aportan
185 calorías.
Casi la mitad de las grasas (48,2%) del jamón
ibérico de bellota tienen la naturaleza del
ácido oleico, el más beneficioso para
contrarrestar los efectos de las enfermedades cardiovasculares;
de ahí que se afirme: "el cerdo ibérico
es como un olivo con patas".