Para disfrutar en todo momento del sabor y aroma
característicos del jamón Ibérico
de bellota, debemos comenzar con una incisión
profunda alrededor del codillo, con un cuchillo
de hoja ancha. Retiramos la corteza y el exceso
de tocino, con la precaución de dejar aproximadamente
un centímetro de éste. A continuación
colocaremos el jamón en la tabla o soporte,
de tal forma que empezaremos a cortar por la maza
o parte gruesa en lonchas muy finas. Para este menester
utilizaremos un cuchillo de hoja estrecha, alargada
y flexible, perfectamente afilado. Se debe servir
momentos después de su corte y siempre a
una temperatura ambiente alta, aproximadamente 20º
C.
Después de empezado es conveniente proteger
el corte con las lonchas de tocino extraídas
del propio jamón o en su defecto con papel
de aluminio, retráctil, etc..., para evitar
su resecamiento.